LA FIESTA QUE SI SE SUSPENDE POR LLUVIA
Vamos a ver como queda, dijo el puercoespín, mientras comía celosamente sus manzanas. Tenía una canasta enorme de manzanas. El ratón que no se come ninguna asustó a los chicos que fueron al sótano a buscar discos de vinilo que la abuela tenía guardados.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- ¿ahí está la canción esa?, dijo Melody
-Sí. ¿querés escucharla?
-Por favor, mami.
- Vamos hija ... que esta fiesta si se suspende . . . si llueve. . .
La Sra. LAGUNA, era una abuela cuenta cuentos que estaba ENCANTADA con la idea de hacer una fiesta. La música le recordó esos sábados de verano en los que ella bailaba el twist.
El señor de la garita de seguridad no estaba de acuerdo con que se realice la fiesta.
-Esos chicos son muy ruidosos, decía. Tenía pocas pulgas. No era un perro pero cuando se enojaba ladraba y la gente del barrio que era muy sensible se asustaba.
Le habían puesto un apodo: el ANTIMÚSICA, porque él decía que nunca le gustó la música. Aunque hacía ritmos con los pies cuando creía que nadie lo miraba.
Vamos a ver como queda, dijo el puercoespín, mientras comía celosamente sus manzanas. Tenía una canasta enorme de manzanas. El ratón que no se come ninguna asustó a los chicos que fueron al sótano a buscar discos de vinilo que la abuela tenía guardados.
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
- ¿ahí está la canción esa?, dijo Melody
-Sí. ¿querés escucharla?
-Por favor, mami.
- Vamos hija ... que esta fiesta si se suspende . . . si llueve. . .
La Sra. LAGUNA, era una abuela cuenta cuentos que estaba ENCANTADA con la idea de hacer una fiesta. La música le recordó esos sábados de verano en los que ella bailaba el twist.
El señor de la garita de seguridad no estaba de acuerdo con que se realice la fiesta.
-Esos chicos son muy ruidosos, decía. Tenía pocas pulgas. No era un perro pero cuando se enojaba ladraba y la gente del barrio que era muy sensible se asustaba.
Le habían puesto un apodo: el ANTIMÚSICA, porque él decía que nunca le gustó la música. Aunque hacía ritmos con los pies cuando creía que nadie lo miraba.
-Antimúsica es el típico aguafiestas que no se atreve a ser feliz, o no puede.
decían los chicos
Su mamá había sido una pianista muy famosa que daba conciertos por todo el mundo. Viajaba tanto que no tenía tiempo para estar con él. Era tan chiquito cuando pasaba esto, que le resultaba muy difícil entenderlo. Se ponía triste al pensar que su mamá prefería la música antes que a él. Como no quería enojarse con ella, se enojó con la música y se refugió en el mundo del silencio. Hablaba muy poco. Utilizaba las palabras sólo para contestar preguntas de los demás. Casi no se reía ... parecía sordo...
-Odio todas las canciones!!!, decía. Nunca iba a los cumpleaños, ni a las plazas que tuvieran calesita. Su novia lo dejó el día que descubrió que él jamás aceptaría que ella cante en la ducha. Ella pensó: - él, seguramente ni siquiera va querer bailar el vals el día de nuestra boda o cantarle una canción de cuna a nuestros hijos...
Sabiendo esto la Sra. Laguna Encantada tuvo una idea. Los chicos podrían lograr que Antimúsica apruebe la realización del evento si conseguían invitar a su antigüo amor. . .
Los cosas pueden cambiar dijo la Sra. Laguna...Encantada... mientras le guiñaba un ojo al señor de la garita de seguridad tratando de convencerlo que acepte la realización de la fiesta. Ella tenía razón. . . las cosas pueden cambiar . . .
Tiempo después, Antimúsica confesó que sería capaz de cambiar todos sus sueldos de la agencia de seguridad donde trabajaba, por escuchar "un ratito" la voz de su "ex" tarareando una canción. . .
Pero . . . habían pasado muchos años y Solita se había ido a vivir muy lejos.
La señorita Solita se había ido con la música a otra parte. Le decían así porque era soltera y no había tenido hijos. Hacía ya tiempo que se dedicaba a ser profesora de canto.
Todos los años organizaba festivales musicales que eran famosos porque salían publicados en los diarios. Así fue como los chicos dieron con ella.
Cuando fueron a buscarla ella estaba componiendo una canción. Solita durante todo este tiempo había compuesto muchas canciones pensando en él. Vivía sola en un departamento con vista al río y se puso muy contenta cuando le dijeron que Antimúsica era el responsable de la seguridad del evento. Lo iba a volver a ver. No le tenía miedo por su oficio, mucho menos por su consabido mal humor. Ella lo conocía bien, hasta en lo más secreto y a pesar de todo, lo amaba. . .
Los chicos invitaron a todo el mundo. A todo el mundo de la imaginación: personajes sacados de los cuentos, jugadores de fútbol, animales de fábula y chicos rebeldes que no hacen caso a sus padres.
Eran tantos que no entraban en el salón, tuvieron que pedir autorización al intendente de la ciudad para poner parlantes en la calle...
Entre los invitados estaba Sisí, que se hacía llamar así porque se sentía una princesa, aunque siempre tenía ganas de cazar de las mechas a su mejor amiga porque ella estuvo a punto de robarle el novio. Montoncito de pelo, un chico flaco y alto que usaba pantalones tres talles más grandes, tenía ojos color del mar y pelo tan revuelto que parecía que siempre estaba recién levantado. Se negaba a peinarse porque decía que de esa manera había enamorado a su princesa. Ella , por el contrario, no quería hacer otra cosa que mirarse todo el día en un espejo para verse linda cuando estuviera con él.
El disc jokey de la fiesta iba a ser un pajarito rapero que formaba parte de un movimiento ecologista llamado: DIOS SALVE A LA BALLENA en clara alusión al descuido que los seres humanos tienen por la naturaleza. Era paradójico, vestido todo de negro y al ritmo de un rap... protegía plantas y animales en extinción.
En ese movimiento participaban otros invitados que también iban a venir a la fiesta : el rinoceronte Keynes, que tocaba teclados en un conjunto musical; Yoniyoko, un cachorro de gato muy mimoso y juguetón que tenía miedo de la gente cuando grita.
Así fue que comenzaron a llegar tantos pero tantos invitados que Antimúsica tuvo que aceptar que la fiesta ya era un hecho consumado. Poco a poco se fue acostumbrando a la presencia de tanta concurrencia y aprovechó para conversar.
Por culpa de su rechazo a la música nunca había tenido demasiadas oportunidades para charlar con la gente común. Pero ahora cuando vio con qué paciencia y entusiasmo los chicos armaban todo, fue ganando confianza con ellos y se animó a contarles su secreto:
-...Aquél día.. en que conocí a Solita, algo cambió para mí, la oí... la oí cantar con una voz tan suave, dulce, femenina , me gustó tanto... tanto... que no pude evitar enamorarme... pero tuve miedo. Si por la música había perdido a mi mamá , la música también podía hacerme perder este amor...
Recordé ese dolor y decidí alejarme de ella y de la música para no sufrir.... Pensé: si la música me hace sufrir, no escucho más y tal vez no sufra más. . .
Pero otra vez .... volvamos al nudo de esta historia ... cuando todo estuvo listo llegó ella .... Solita. Estaba como siempre... o al menos así le pareció a él... Antimúsica volvió a escuchar su voz, se miraron , se saludaron y empezaron a oír el comienzo de una gran tormenta . . .
Mientras Solita y Antimúsica se seguían mirando, la tormenta crecía . El río desbordó su cauce y comenzó a inundar las zonas bajas de la ciudad...Los chicos fueron a buscar al intendente, para avisarle... para que haga algo...
A Antimúsica le gustaba mucho la lluvia... Pero pensó que era un problema que lloviera tanto. . se preocupó y comenzó a pensar que él también debía hacer algo para proteger a las personas y a las casas que se estaban empezando a inundar . . . Después, cuando todo estuviera solucionado . . y si ella quería, podría invitar a su amada a dar un paseo . . .
Cada vez más empezó a sentir que el amor que sentía por Solita iba a volver -otra vez- a transformar su vida. Y así fue . . . . . . mientras tarareaba .... por primera vez en la vida... una canción no dudó ni un segundo en proponerle casamiento.
A partir de ese momento decidió cuidar y proteger ese amor....
De esta manera los pibes descubrieron la historia que hay detrás de la apariencia de las personas y despertaron en Antimúsica el mundo de los sueños perdidos que generalmente son los sueños a los que han renunciado o han dejado abandonados ...
¿dónde? ... en ese lugar que algunos adultos a veces tenemos dormido y que los niños nos ayudan a despertar. . . y cuando esos sueños despiertan las cosas hacen armonía con los sonidos.... como el mar que dice hola!! y se ríe con dientes de espuma cada vez que llega a la orilla...
A Antimúsica le cambió el humor para siempre. Por supuesto también cambió de trabajo. . .
Solita y él se casaron un día del mes de diciembre. Ninguno de los dos estuvo nunca más triste... Tuvieron una hermosa hija a quien le pusieron Melody.
A ella, como a su mamá, le gustaba mucho cantar....
decían los chicos
Su mamá había sido una pianista muy famosa que daba conciertos por todo el mundo. Viajaba tanto que no tenía tiempo para estar con él. Era tan chiquito cuando pasaba esto, que le resultaba muy difícil entenderlo. Se ponía triste al pensar que su mamá prefería la música antes que a él. Como no quería enojarse con ella, se enojó con la música y se refugió en el mundo del silencio. Hablaba muy poco. Utilizaba las palabras sólo para contestar preguntas de los demás. Casi no se reía ... parecía sordo...
-Odio todas las canciones!!!, decía. Nunca iba a los cumpleaños, ni a las plazas que tuvieran calesita. Su novia lo dejó el día que descubrió que él jamás aceptaría que ella cante en la ducha. Ella pensó: - él, seguramente ni siquiera va querer bailar el vals el día de nuestra boda o cantarle una canción de cuna a nuestros hijos...
Sabiendo esto la Sra. Laguna Encantada tuvo una idea. Los chicos podrían lograr que Antimúsica apruebe la realización del evento si conseguían invitar a su antigüo amor. . .
Los cosas pueden cambiar dijo la Sra. Laguna...Encantada... mientras le guiñaba un ojo al señor de la garita de seguridad tratando de convencerlo que acepte la realización de la fiesta. Ella tenía razón. . . las cosas pueden cambiar . . .
Tiempo después, Antimúsica confesó que sería capaz de cambiar todos sus sueldos de la agencia de seguridad donde trabajaba, por escuchar "un ratito" la voz de su "ex" tarareando una canción. . .
Pero . . . habían pasado muchos años y Solita se había ido a vivir muy lejos.
La señorita Solita se había ido con la música a otra parte. Le decían así porque era soltera y no había tenido hijos. Hacía ya tiempo que se dedicaba a ser profesora de canto.
Todos los años organizaba festivales musicales que eran famosos porque salían publicados en los diarios. Así fue como los chicos dieron con ella.
Cuando fueron a buscarla ella estaba componiendo una canción. Solita durante todo este tiempo había compuesto muchas canciones pensando en él. Vivía sola en un departamento con vista al río y se puso muy contenta cuando le dijeron que Antimúsica era el responsable de la seguridad del evento. Lo iba a volver a ver. No le tenía miedo por su oficio, mucho menos por su consabido mal humor. Ella lo conocía bien, hasta en lo más secreto y a pesar de todo, lo amaba. . .
Los chicos invitaron a todo el mundo. A todo el mundo de la imaginación: personajes sacados de los cuentos, jugadores de fútbol, animales de fábula y chicos rebeldes que no hacen caso a sus padres.
Eran tantos que no entraban en el salón, tuvieron que pedir autorización al intendente de la ciudad para poner parlantes en la calle...
Entre los invitados estaba Sisí, que se hacía llamar así porque se sentía una princesa, aunque siempre tenía ganas de cazar de las mechas a su mejor amiga porque ella estuvo a punto de robarle el novio. Montoncito de pelo, un chico flaco y alto que usaba pantalones tres talles más grandes, tenía ojos color del mar y pelo tan revuelto que parecía que siempre estaba recién levantado. Se negaba a peinarse porque decía que de esa manera había enamorado a su princesa. Ella , por el contrario, no quería hacer otra cosa que mirarse todo el día en un espejo para verse linda cuando estuviera con él.
El disc jokey de la fiesta iba a ser un pajarito rapero que formaba parte de un movimiento ecologista llamado: DIOS SALVE A LA BALLENA en clara alusión al descuido que los seres humanos tienen por la naturaleza. Era paradójico, vestido todo de negro y al ritmo de un rap... protegía plantas y animales en extinción.
En ese movimiento participaban otros invitados que también iban a venir a la fiesta : el rinoceronte Keynes, que tocaba teclados en un conjunto musical; Yoniyoko, un cachorro de gato muy mimoso y juguetón que tenía miedo de la gente cuando grita.
Así fue que comenzaron a llegar tantos pero tantos invitados que Antimúsica tuvo que aceptar que la fiesta ya era un hecho consumado. Poco a poco se fue acostumbrando a la presencia de tanta concurrencia y aprovechó para conversar.
Por culpa de su rechazo a la música nunca había tenido demasiadas oportunidades para charlar con la gente común. Pero ahora cuando vio con qué paciencia y entusiasmo los chicos armaban todo, fue ganando confianza con ellos y se animó a contarles su secreto:
-...Aquél día.. en que conocí a Solita, algo cambió para mí, la oí... la oí cantar con una voz tan suave, dulce, femenina , me gustó tanto... tanto... que no pude evitar enamorarme... pero tuve miedo. Si por la música había perdido a mi mamá , la música también podía hacerme perder este amor...
Recordé ese dolor y decidí alejarme de ella y de la música para no sufrir.... Pensé: si la música me hace sufrir, no escucho más y tal vez no sufra más. . .
Pero otra vez .... volvamos al nudo de esta historia ... cuando todo estuvo listo llegó ella .... Solita. Estaba como siempre... o al menos así le pareció a él... Antimúsica volvió a escuchar su voz, se miraron , se saludaron y empezaron a oír el comienzo de una gran tormenta . . .
Mientras Solita y Antimúsica se seguían mirando, la tormenta crecía . El río desbordó su cauce y comenzó a inundar las zonas bajas de la ciudad...Los chicos fueron a buscar al intendente, para avisarle... para que haga algo...
A Antimúsica le gustaba mucho la lluvia... Pero pensó que era un problema que lloviera tanto. . se preocupó y comenzó a pensar que él también debía hacer algo para proteger a las personas y a las casas que se estaban empezando a inundar . . . Después, cuando todo estuviera solucionado . . y si ella quería, podría invitar a su amada a dar un paseo . . .
Cada vez más empezó a sentir que el amor que sentía por Solita iba a volver -otra vez- a transformar su vida. Y así fue . . . . . . mientras tarareaba .... por primera vez en la vida... una canción no dudó ni un segundo en proponerle casamiento.
A partir de ese momento decidió cuidar y proteger ese amor....
De esta manera los pibes descubrieron la historia que hay detrás de la apariencia de las personas y despertaron en Antimúsica el mundo de los sueños perdidos que generalmente son los sueños a los que han renunciado o han dejado abandonados ...
¿dónde? ... en ese lugar que algunos adultos a veces tenemos dormido y que los niños nos ayudan a despertar. . . y cuando esos sueños despiertan las cosas hacen armonía con los sonidos.... como el mar que dice hola!! y se ríe con dientes de espuma cada vez que llega a la orilla...
A Antimúsica le cambió el humor para siempre. Por supuesto también cambió de trabajo. . .
Solita y él se casaron un día del mes de diciembre. Ninguno de los dos estuvo nunca más triste... Tuvieron una hermosa hija a quien le pusieron Melody.
A ella, como a su mamá, le gustaba mucho cantar....
FIN


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