ibamos a abrirlo todo ibamos a acostarnos todos juntos liberados de los dioses y de los tiranos . . . ibamos a pasearnos sin coacción y sin calzones por la tierra . . . ibamos a ponernos en marcha paul claudel
ahora me acobardan
para amarte
las palabras que no tengo
. . .
como me acobardan
las guerras religiosas,
los asesinos de niños,
la pobreza
. . .
tu sexo de tendones doloridos
fatiga y alaridos
de animal o demonio
. . .
las campanas nupciales en mi alma
cuando te veo en terminales
los viajes que no hemos realizado juntos nunca
. . .
la luna brillando en mi ventana
la luz que no hay
. . .
las plumas del nido
que se cierra
. . .
los pájaros no vuelan
y la cena se convierte en trámite
. . .
entonces
mi mesa de trabajo
es el escritorio donde escribo
la carta de renuncia
a la distancia
al dolor
al frio
. . .
como escribirle a un poeta mis versos
si el sonido de su voz son cuerdas de oro
el zum zum de sus oidos
ondas de un océano perdido
si me sobran letras
mi mano se hace el dibujo de su boca
leer devorarme los libros
para hallarlo
y llorar
llorar por computadora
. . .
patricia
agosto 2006


