perdón por la nostalgia Haz pedido que le ponga el hombro a esa empresa sin presente, ni horizonte que me cargue en la mochila unos desencantos tuyos con escasas novedades . . . No se si puedo ni debo alentar desilusiones No conozco tanto de esas des-historias . . . Solo se de amaneceres tenues a su lado de los besos suyos a mitad de la noche del color a miel de su mirada de las hojas que reviven en su manos de las palabras voladoras en la intemperie de la lluvia de su festejo interminable por la vida que viaja en colectivo de decirme toda en los desvelos de su anotarme a diario a sabia y sangre sus te amo. patricia 2006 Fotografía de una escena de "Lo que el río hace" de María Marull y Paula Marull Hermosa obra de teatro, inolvidable, poética, entrañable. Sinopsis Amelia está desbordada, perdida entre objetos y obligaciones, su presente es una montaña de exigencias que trata de escalar cada mañana. La muerte de su padre la obliga a volver al pueblo donde pasó su infancia: un escenario vacío donde nada es como lo recordaba; salvo el río, que la invitará a reconocerse en su reflejo o a sumergirse hasta tocar el fondo. ¿Y si ésa que fuimos existiera? ¿Si un día se nos presenta? ¿Si de tanto perseguirnos nos alcanza? ¿Qué haríamos con ella? ¿La reconoceríamos? ¿La abrazaríamos? ¿La ignoraríamos para poder seguir siendo quienes somos? ¿El tiempo que no vivimos está guardado para nosotros en alguna parte? ¿Las palabras que no dijimos existen todavía? Las que no escuchamos, ¿se volverán a pronunciar para nosotros? ¿Adónde se esconde el tiempo?


